Este trabajo es un relato vivencial de un juicio en el que yo, siendo psicoterapeuta de una adolescente de 16 años abusada sexualmente por su padre biológico durante 9 años, miembro éste último de las Fuerzas de Seguridad, participé como testigo en un Juicio Oral.1
En octubre del año pasado el torturador y asesino ex comisario Etchecolatz tuvo un incidente con un paciente del psicoanalista Rubén Efrom. Luego de este hecho, Efrom recibe una citación judicial por amenazas al torturador. Esto motiva una reunión, en la que participan diferentes profesionales y asociaciones, donde se decide difundir y repudiar esta justicia que castiga a la víctima y no al victimario. Topía revista participó de la misma y colaboró en su difusión. En especial, a través del Foro de discusión en nuestra página de Internet.
Versión ampliada del texto del mismo nombre publicado en Topía No XXV. Forma parte de "Argentina, tango y exilio", de próxima publicación por la Editorial Topía.
"Civilización y Barbarie": par que puede pensarse como una derivación del universal que hace al conjunto humano y al psiquismo en particular, descripto por Castoriadis como la "aparente incapacidad de constituirse en sí sin excluir al otro - y ... de excluir al otro sin desvalorizarlo y, finalmente, odiarlo".
Homero reportaba que los niños griegos construían castillos de arena, jugaban a las escondidas, saltaban cuerdas, montaban caballitos y remontaban barriletes. Qué diferencias habrá con nuestros niños hoy, que además crían mascotas virtuales, matan, mueren, acumulan y pierden vidas a través de las pantallas y hasta juegan a mejorar récords en atropellar peatones?
Cuáles serán los efectos de los cambios culturales que imprimen los nuevos modos lúdicos y de estimulación a los niños, en la estructuración psíquica? Serán estos cambios observables inmediatamente?
En el editorial del número anterior finalizaba diciendo que civilización y barbarie "son las características que tiene el sujeto. En él conviven fuerzas que lo llevan a reconocerse en el otro humano y otras que tienden a aniquilarlo y, por lo tanto, a destruirse como sujeto". La historia de nuestra cultura nos muestra que cuando una civilización se proclama como la única verdad los otros se transforman en bárbaros. De esta manera los bárbaros son necesarios -como plantea Kavafis en su poema- ya que, en nombre de la civilización, se puede justificar cualquier exterminio.
Matías pidió verme porque creía que los psicoanalistas “nos ocupamos” de las cuestiones del sexo y él sentía necesidad de hablar de “esta cosa” con alguien que entendiera. También quería hablar, ya que aun cuando lo preocupaba menos que el sexo no podía desentenderse (dado que estaba vinculado a sus ideas sobre el mismo), de las cuestiones del amor y la pareja. Muy rápidamente me ubicó en su vida sexual, pidiéndome que no lo tildara prejuiciosamente de bisexual, cosa que ya había hecho otro psicoanalista.
Las fantasías de fin del milenio estuvieron vinculadas, en la Edad Media, a la idea del fin del mundo con la consiguiente comparencia de toda la humanidad ante el Juicio Final.
Para este nuevo fin de milenio se habían creado expectativas de cambio esperanzador. En el campo de la salud, por ejemplo, no podemos menos que recordar la declaración de Alma Ata, que reclamaba salud para todos en el año 2000.
La histeria y la neurosis obsesiva fueron los paradigmas clínicos de la indagación freudiana, enraizados en el tipo antropológico de la sociedad occidental de su época, fruto de la interiorización de las significaciones imaginarias sociales predominantes en ese entonces. De ningún modo es dable pensar ni sostener que hayan perdido vigencia como entidades clínicas; de lo que se trata es de su “adaptación” a la época, y del surgimiento de nuevos fenómenos clínicos, de la mano de una subjetividad que difiere de la de principios de siglo.
Nos ignoran o nos colonizan, pero no nos reconocen. A los psicoanalistas metropolitanos no les interesa nuestra producción. Lo mismo da : sean de la I.P.A. o de la A.M.P. ; vivan en Londres, New York o París; los psicoanalistas del centro a nosotros, los periféricos de Latinoamérica, nos tienen en cuenta solo a la hora de ampliar sus dominios o ejercer su poder. Para ellos la universalidad de la ciencia se limita a "su" universo y el nuestro no puede ser otra cosa que -en el mejor de los casos- un eco diferido y deficiente de "su" psicoanálisis.
Estos "Tiempos (pos)modernos", que nos convencen de la fascinación por los últimos gritos de la moda (ya sean nuevas tecnologías o el último fármaco milagroso), trabajar sobre Erich Fromm pareciera un anacronismo. Para muchos todo lo que no es "nuevo" se debiera desechar. Pero quizá no todo lo que nos antecede sea para descartar, y ni siquiera viejo. Resistir a esa tendencia hegemónica actual, marcando la vigencia de cierto pasado es el objetivo de estas líneas.
Poder discurrir por la propuesta de Topía Revista, me exige construir un “espacio soporte categorial” para que podamos construir un dispositivo de intercambio conceptual con los eventuales lectores del trabajo.
Introducción
En estas líneas me ocupo de aspectos que considero centrales en la clínica psicoanalítica: la actitud clínica, la relación entre la heterogeneidad y la unicidad del sujeto, la relación entre la práctica y la teoría, el entrecruzamiento entre las singularidades de la sesión, las ideas generales y lo institucional, etc. Describiré para ello algunas situaciones clínicas.
¡Quiero ! ¡Debo contar esta historia! ¡Semejantes sucesos deben ser comunicados, dichos y denunciados! El gran esfuerzo, el desafío ante el que me encuentro es el de contar este tratamiento como un caso clínico.
No obstante, espero que se perciba, a través del relato, lo que ha significado para mi trabajar con Mabel.
El pensamiento de Jean Joseph Gaux, siempre me ha motivado a repensar aspectos de la institución psicoanalítica. Desde su trabajo “El inconsciente Freudiano y la revolución iconoclasta”, pudimos pensar la dimensión que la Ley Mosaica tenía en el pensamiento psicoanalítico.1 La publicación de “Freud y la estructura religiosa del nazismo”2, me conecta nuevamente con lo que he venido pensando hace unos cuantos años, la estructura religiosa de la Institución Psicoanalítica3.
1) Empezaré por los mejores. Según lo declarado repetidamente por Emilio Rodrigué, salvaron a Freud y al psicoanálisis de desaparecer de nuestro país. Lo que es cierto, si se advierte que comienza a implantarse su reconocimiento en 1964 a través de la famosa conferencia de Oscar Masotta en el “Di Tella”, cuando ya hacía 5 años que una fuerte crisis afectaba a la APA, por entonces, única institución psicoanalítica en nuestros lares.
La Multiplicación Dramática nació por nuestro intento de buscar un camino alternativo a la típica actitud reduccionista del psicoanalismo y psicodramatismo de la época del comienzo de la década del `70 en la Argentina.
1. Travesía Institucional: la génesis social.
Escribir sobre el psicoanálisis implicado deviene, sin prisa pero con inevitables pausas, en análisis de la implicación del autor. En efecto: es imposible escribir sobre esta concepción teórica del psicoanálisis. Apenas reconocer que escribo desde ella, o directamente, que la propia teoría se está escribiendo sola. Parecido a la situación del artista que empieza una obra con determinados objetivos y de pronto se sorprende con un destino no previsto.
Buenos Aires-Facultad de Psicología (UBA). Década del ‘80
1-La Facultad de Psicología de los ‘80 estaba orientada por las ideas de Lacan. ¿Qué quiere decir orientada? Que todas las materias -por acción u omisión-nos llevaban hacia sus ideas. Desde la poca auto y hetero/valoración de ciertas materias (Estadísticas, Psicoterapias o Neuroanatomía, por ejemplo), hasta la forma y contenido explícito de otras.
Cuando los/as psicoanalistas optamos por desarrollar nuestra tarea posicionándonos en este marco teórico interdisciplinario, se plantean múltiples opciones conceptuales.
Es el interés de este artículo poder acercarles a Uds. algunas reflexiones acerca de los aportes del interjuego entre los Estudios de Género y los Psicoanálisis a los desafíos que nos presenta la clínica en la actualidad.
Una de las críticas más comunes que se nos suele hacer a los especialistas en este campo, es que nos transformamos rápidamente en cientistas sociales y ya no podemos ser considerados psicoanalistas serios.
EDITORIAL: La cólera neofascista y la trama corposubjetiva en la que se desarrolla el miedo. Enrique Carpintero
DOSSIER: LA POTENCIA DE LA ALEGRÍA EN TIEMPOS DE CÓLERA Cristián Sucksdorf, Tom Máscolo y César Hazaki Además escriben:Ariadna Eckerdt, Juan Duarte, Mabel Bellucci
Trotsky y el psicoanálisis. Helmut Dahmer
ÁREA CORPORAL: Signos de identidad. Tatuajes, piercings y otras marcas corporales. David Le Breton
TOPÍA EN LA CLÍNICA: EL PSICOANÁLISIS A DISTANCIA TRAS LA PANDEMIA. Eduardo Müller, Marina Calvo, Lucía Plans y Agostina García Serrano
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra