En su libro Vida y muerte de la imagen (Historia de la mirada en Occidente), Régis Debray divide la historia del arte en tres edades de la mirada: “nuestra mirada fue mágica antes de ser artística. Y en la actualidad se está haciendo económica”.
Crisis-Revolución / Pintura-Cine En la historia del arte, los términos “nuevo” y “viejo”, están relacionados a los de “crisis” y “revolución”, “vanguardia” y “tradición”, “ruptura” y “clasicismo”. Y todos estos a la cuestión problemática de la memoria y el olvido, el pasado y el presente.
En el arte, lo que no es crisis es revolución. Dicha afirmación explicaría en parte el proceso del arte contemporáneo y del mundo de hoy:la oscilación que va de la crisis a la revolución.
NUDOS Y LABERINTO
Para reflexionar sobre el “nuevo” cine argentino, habría que articular el presente con el pasado, para poder así proyectarlo hacia el porvenir. Tener en cuenta de hecho la década del 80 y del 90. Y dentro de este marco temporal convendría también invertir los términos de la relación clásica entre cine e historia.
Algunas cuestiones generales:
Dada la importancia que tiene la mano que sujeta la cámara, el ojo y el cerebro que la dirigen, convendría más bien hablar de ciertos cineastas no sólo como artistas sino también como historiadores y políticos. De modo que todo acontecimiento no llega al espectador sino después de pasar por un “filtro” cinematográfico, un determinado montaje.
PODER Y DELIRIO
A través de una mirada cinematográfica que tenga en cuenta, no sólo el análisis horizontal y lineal de un solo film, sino también la sucesión vertical de algunos films del cine alemán comprendidos entre 1913 y 1933, se podrán detectar las marcas, indicios o sospechas sobre la futura concentración del poder , que comportan “delirios” y consecuencias trágicas padecidas y que aún padecemos.
Nos interpelan. Nos preguntan acerca de la vida cotidiana, la subjetividad y la política en la Argentina actual. ¿Qué decir que no se haya dicho sobre este tema tan amplio? ¿Tiene sentido insistir con la descripción de lo ya sabido? ¿Vale la pena repetir y volver a transitar la radiografía sociológica del desierto y la fauna que nos legara como herencia política la dictadura, el alfonsinismo y el menemismo travestido de aliancismo?
En el libro de Carlo Ginzburg sobre el método empleado por el historiador de arte Giovanni Morelli, se hace mención de cómo surgió a finales del siglo XIX en el ámbito de las ciencias humanas un nuevo paradigma, al que no se ha prestado aún la atención y el interés que se merece. Se refiere al denominado paradigma indiciario, que en la práctica se ha empleado ampliamente, aunque no se ha teorizado y reflexionado en profundidad.
Una verdadera partida de ajedrez
Cómo es eso?
Llegamos a convivir doce años juntos.
Doce años?
Cuando nos peleábamos ella me ofendía. Aclaro que no es difícil ofenderme pero generalmente sabía utilizar la palabra exacta que lograba desequilibrarme. Era un latigazo justo sabía donde pegaba.
Y usted no le decía nada?
El dedo que dispara el cambio de canales del televisor detiene su movimiento convulsivo, en la pantalla se asoma el primer plano de una mujer joven, viste un inconfundible atuendo de tenista; levanta en sus brazos una copa de dimensiones hiperbólicas, que finalmente aparece adecuada a la circunstancia porque al lado de la indudable triunfadora un hombre de anteojos, que acompaña con sonrisa aduladora la ceremonia, exhibe una especie de cartel que representa un cheque ampliado tantas veces como la fotografía de “Las babas del diablo”; el torneo ha concluido, la ganadora recibe los premios, l
CONCEBIR LO INCONCEBIBLE:
En estos “autos sacramentales argentinos”, que se suceden a lo largo del último libro publicado de Zito Lema “Lengua Sucia” (escenas de poder, servidumbres y muertes), la verdad de los cuerpos que el lenguaje disfraza se torna teatro de la crueldad como clausura de la representación.
Una destrucción o una nueva manifestación de la negatividad que a pesar de todo no es el símbolo de un vacío ausente. Este teatro “poético” de Zito Lema, en realidad afirma, produce la afirmación misma de la vida en su rigor pleno y necesario.
Vicente Zito Lema publica un poema y cinco obras de teatro que comienza a escribir, rumbo al exilio, en 1976 y concluye en este milenario año 2000. Como no tiene una textura ensayística, que utilizó Cioran, podría ser denominado un Breviario escénico de la Podredumbre. Si fuera un vocabulario idiomático, correspondería en plenitud a aquello que Horacio González ha atribuido a este texto: un Diccionario, el vocabulario de la hediondez.
Psicoterapeuta, fundador de la Escuela de Logoterapia, autor de treinta y un libros, con mucha influencia en su país de origen, Austria, y en los Estados Unidos de América, sobre todo por “ Man’s Search for Meaning” (“La búsqueda del Hombre por el Sentido), vinculado a la Argentina por una de las veintisiete Sociedades e Institutos de Logoterapia, distribuídos por todo el mundo. Su testimonio de lo vivido en la Shoah (Holocausto), que aparece frecuentemente en sus textos y que él vincula directamente con su método de curación, le dió fama internacional.
El 22 de febrero se cumplieron cien años del nacimiento del director aragonés, cuya obra cinematográfica dinamitó y dinamizó cierto orden y retórica visual burguesa existente, atravesando todas las tormentas culturales del siglo XX. Hoy después de diecisiete años de su desaparición física, todavía recordamos a ese hombre inaccesible, desconcertante, irreductible, que con su habilidad artística, supo moverse con libertad casi absoluta en los márgenes de un sistema cinematográfico capitalista cada vez más cerrado y homogéneo.
Voy a comenzar con una cita muy antigua que me parece insuperable, rescatada por Beatriz Sarlo en un artículo periodístico publicado hace tiempo, y que fue el “botón de arranque” de la presente reflexión:
“Entonces, la hermana dulcemente separó el sexo de su hermano dormido, y lo comió. Le dio, en cambio, su dulce corazón, su íntimo y rojo corazón.”
En la conferencia dictada en Buenos, en junio de 1994, realizada en el teatro Coliseo por U. Eco, llamada “UN AUTOR Y SUS INTERPRETES”, el escritor italiano, plantea algunas cuestiones importantes en cuanto a la interpretación de la obra de arte. Por ejemplo, que un artista no debe proporcionar interpretaciones de su propia obra.” Una obra es una máquina concebida para producir interpretaciones, y cuando la obra está ahí, al autor debe callar”. Un texto es un producto cuya suerte interpretativa debe formar parte de su propio mecanismo generativo.
Más que un “inventario de calamidades” de este milenio, que de hecho fue el más “genocida” de la historia de la humanidad, mi idea en este artículo es la de reflexionar brevemente sobre la cuestión de la mirada, como rasgo distintivo, y como acumulación de “memorias para el futuro”.
Desde aquella versión de la obra de Émile Zola que en 1902 hiciera Ferdinand Zecca para su film Víctimas del alcohol, o desde la adaptación teatralizada de la novela de Julio Verne Veinte mil leguas de viaje submarino efectuada por “el mago” George Mélies en 1907, pasando por David Griffith y Sergei Eisenstein (momento en el que el cine-invento mecánico de los Hnos. Lumiére corta las amarras con su pasado teatral, pictórico y literario) hasta las más actuales absorciones de distintas disciplinas hechas por el cine, se ha recorrido más de un siglo.
I- EL VIAJE
A partir del momento en que se supo, realmente, que la tierra era redonda, el viaje dejó de existir pues, obviamente en un círculo, abandonar un punto ya implica empezar a acercarse a él. Lo lineal adquiere una extraña curvatura, donde los polos son sólo una ficción, y lo circular es la monotonía. Comienza “el turismo”.
EDITORIAL: La cólera neofascista y la trama corposubjetiva en la que se desarrolla el miedo. Enrique Carpintero
DOSSIER: LA POTENCIA DE LA ALEGRÍA EN TIEMPOS DE CÓLERA Cristián Sucksdorf, Tom Máscolo y César Hazaki Además escriben:Ariadna Eckerdt, Juan Duarte, Mabel Bellucci
Trotsky y el psicoanálisis. Helmut Dahmer
ÁREA CORPORAL: Signos de identidad. Tatuajes, piercings y otras marcas corporales. David Le Breton
TOPÍA EN LA CLÍNICA: EL PSICOANÁLISIS A DISTANCIA TRAS LA PANDEMIA. Eduardo Müller, Marina Calvo, Lucía Plans y Agostina García Serrano
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra